La Coherencia y sus Amistades

La Coherencia es muy amiga de la Valentía y la Honestidad, también tiene que ver con los sentimientos y con el Amor, y por supuesto con la Felicidad. Es la expresión del SER alineado con el ESTAR. Y es fundamental para ello el respeto empezando por sí mismo. Hay que dejar SER, a sí mismo y a los demás, y esa es  la mayor expresión de Amor.

Una persona no puede ser coherente si no es honesta con sus sentimientos, no se permite que éstos fluyan, aparezcan, no los respeta, o aparenta que son otros utilizando a las mejores amigas del Miedo: la Hipocresía , la Mentira y la Soberbia, a las que nunca encontraremos con la Felicidad. Otra cosa es que no sepa la persona cómo expresarlos, pero eso tiene que ver con el saber amar, empezando a sí misma y con la generosidad de su expresión. A ello puede ayudarle la Valentía y el Amor.

VIVIR es SENTIR, y sólo se aprende sintiendo. Si no se siente no se puede integrar ningún tipo de aprendizaje, ni evolución. La persona que no se permite sentir puede llegar a ser un zombi amigo de la Rutina y del Miedo y por supuesto no vive, sólo sobrevive, y le cuesta más ser coherente. De todas formas, es una elección, o puede formar parte de un proceso, de un aprendizaje, y como siempre y como tal hay que respetarlo hasta que la persona despierte o como me gusta decir “se dé cuenta”. La vida en definitiva es “DARSE CUENTA”. Darse cuenta de que lo que sientes es algo natural y debes permitírtelo, porque esos permisos son saludables y dan vida, es tu evolución y aprendizaje. Todo ello tiene que ver con la Coherencia en ser y manifestarnos tal como sentimos, somos y actuamos. Eso es Amor propio, permitirnos sentir y ser, porque tenemos derecho a equivocarnos, y cuando nos permitimos eso, es cuando más acertamos. Sí, he dicho bien, si nos permitimos equivocarnos acertamos en nuestro SER, aprendemos a aprender , a vivir y a respetarnos, evitando ser nuestro propio verdugo.

La Coherencia va de la mano de la Honestidad y es principio fundamental de la Mediación, no se puede acudir a este proceso si no se está dispuesto a ser honesto con sus pretensiones y responsable de su actitud. Sin lugar a dudas, no se puede mediar con una persona que no lo entienda así, que pretenda falsear su propio mapa mental o manipular al contrario, aparentando una actitud conciliadora que en realidad no tiene integrada, para alcanzar sus objetivos sin tener en cuenta los intereses de la otra parte, sin escuchar y sin que haya comunicación. Es el/la profesional mediador/a, a través de la mediación integradora, el que debe encargarse de asegurar que eso no ocurra desde los primeros caucus individuales del proceso, y el que debe considerar acertado continuar o no con la Mediación. No se trata, ni mucho menos, de juzgar, se trata de dirigir un proceso y hacer respetar los principios del mismo. No hay que engañarse y considerar que todo conflicto puede solucionarse a través de la Mediación, pues la Honestidad también debe estar integrada en el/la profesional mediador/a , y hacer gala de la firmeza que la sustenta.

——————————————————Dra. María del Castillo Falcón Caro

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